Todavía son muchos los que creen que con irse a vivir al campo ya son más ecológicos. Nada más lejos de la realidad. Mantener la densidad de una ciudad como Los Angeles Ca. (por ejemplo), supone un gasto en infraestructuras y energía, que los núcleos urbanos equilibran reservando a cambio zonas verdes en su entorno. Si todos actuásemos de “aquel modo”, la perspectiva que nos espera es la de las mayorías de las conurbaciones en Latinoamerica o La India, pero sobre toda la corteza Terrestre … es una simple cuestión de densidad: “no cabríamos”.

Con solo cambiar el asfalto por otros modos de circulación, y el aumento de la vegetación y el agua en las ciudades, ya empezaríamos a hacer más ecológico nuestro entorno urbano. Algo, que hace años ya se empieza a implementar en las importantes capitales del Mundo (en las que “el verde” ya abundaba de antiguo: Madrid, Londres, Berlín ….).

Bien, pero en estos días de pandemia, la fiebre por la vida rural, y el trabajo on-line, parecen favorecer la diáspora urbanita para aquel que prefiera vivir sus días de confinamiento sin riesgo alguno de convivencia y respiración de vientos sospechosos. Aumentan las estancias en núcleos rurales y las escapadas a las segundas residencias. Y, en esta dinámica, campings y aledaños a reservas naturales se vuelven lugares favoritos para muchos.

La escapada fin de semana, o la programada experiencia naturista, es algo necesario para el urbanita “no vocacional”. El recuentro con la propia respiración, la amplitud del paisaje, todo ello ayuda al distanciamiento y la reflexión frente a otras rutinas. Bungalows, tinyhoues, mobilehomes, o como les queremos llamar, ayudan a disfrutar de esta clase de necesidades temporales. Recursos dirigidos a veces a los particulares, pero que también cumplen su misión dentro la Hostelería, Una Hostelería que en estos meses se ve obligada a reaccionar y buscar nuevos medios de supervivencia, y donde estos “aparatos residenciales” pueden ayudar a reestructurar temporalmente actividades y economías

No se trata de buscar soluciones definitivas a situaciones coyunturales, muy al contrario, las ruedas nos pueden ayudar a  llenar de asfalto las ciudades, pero también a hacer menos agresivo cualquier clase de asentamiento temporal. Las «casas sobre ruedas», nos pueden solucionar algún lapso pandémico, pero también nos pueden enseñar a vivir en residencias menos solidas y “más manejables”. Acercarnos al componente 3D, al Plug-in combinable, al espacio flexible. A convertir el bungalow en una edificación del S.21 lejos de la anticuada cabaña montañesa, y más cerca del  Logplug de archigram y sus prestaciones USB.

Y en arKITbox, queremos ayudarte a dar este paso ¿ te interesa? ¿ te atreves? …: nosotros sabemos cómo.