
A estas alturas, todos sabréis como a Putin le pusieron un túnel de desinfección por delante para mantenerle aislado de cualquier riesgo…. Bueno, de entonces a ahora, se volvieron a abrir las “relaciones presenciales”, andamos todos desbandaos por “La Piel de Toro” arrastrando mascarillas, maletas, y lo que haga falta, con tal de volver a darle unas buenas voces al vecino más cercano. A la mayoría les parece que el humo y las exhalaciones tienen menos efecto si es a la orilla del mar. Mientras, las curvas amenazantes no dejan de crecer, y no hace falta ser “pájaro de mal agüero”, para pronosticar “el crujir y rechinar de dientes”. ….

Parece que aquellas precauciones extremas ya no serán necesarias, pero mientras seguimos sin saber que pasara en las aulas de nuestra juventud en las próximas semanas …. Bueno, pese a esto, nunca está de más “prevenir antes que curar”, y en arKITbox no podemos dejar de mirar de reojo como en múltiples lugares del Planeta se sigue procurando poner la edificación por componentes- 3D también al servicio de la emergencia sanitaria. Una tecnología que siempre estuvo al servicio de las emergencias (y que incluso llego a ser un “San Benito” que nunca terminaremos de espantar de nuestro camino), pero que ahora, además sirve bastante mejor que otras para transportar la tecnología asociada a la detección, análisis, o evaluación de toda clase de influjos maléficos que intenten habitarnos.

Cabinas pequeñas, 3D-wagon compartidos, containers equipados con toda clase de escaneos, depósitos, o dispensadores, capaces de poder hacer fluida cualquier situación extrema cuando el movimiento de población, o la agrupación de personas en cierta cantidad sea necesaria (aeropuertos, transportes, hospitales, almacenes …. ). Algo en lo que se sigue trabajando en otras latitudes, y que nosotros desde arKITbox también estamos dispuestos a desarrollar en el momento en el que cualquier “ente responsable” nos lo demande.

No, la tecnología no servirá para curarnos de todos nuestros males, pero mientras puede llegar a salvarnos de bastantes apuros. Y su mera implantación nunca será suficiente para satisfacer la profunda demanda del Espíritu Humano. Si confiamos solo en el Ejercito Salvador de la Emergencia, nos libraremos de la catástrofe física, de las “primeras oleadas” …, pero después deben llegar los amigos del Arte, de los Cuentos, de los Sueños, y dejarles que conviertan las armas de las escuadras vencedoras en símbolos que puedan llegar a congeniarnos con la abrumadora realidad, incluso después de la debacle ( ¿Qué sería de las armaduras sin su plumero?…). Quedamos a la espera….
